El Blog de Rorschach Historias IV

Chapter 6

Veo un mensaje nuevo en el WhatsApp del móvil – qué haces? –. Son las 12 de la noche, por las calles tenemos toque de queda, y yo estaba tirado en la cama acompañado de mi insomnio nocturno.. Últimamente nos veíamos mucho, pero sin más. Aparto el ordenador con diseños que me habían venido a la cabeza, a medio acabar. Desbloqueo el móvil y me quedo dos minutos mirando el mensaje, casi hipnotizado. Qué le digo? Qué estaba durmiendo y me había despertado? No, me conocía muy bien, ella sabía que no tengo un sueño profundo, ni me suelo dormir pronto por las noches. – Tirado en la cama, tú? – le contesto. Me lee al momento, escribe y vuelve a borrar. – No puedo dormir –, a lo que añade instantáneamente – me haces compañía? –. Cuántas noches había esperado ese mensaje. Pero ahora que lo tenía delante mía, no sabía muy bien qué hacer. Era una de esas chicas, por las que valía la pena jugártela, aunque yo era una persona que siempre jugaba sobre seguro.. – Que dices? – le escribo de respuesta. Me la imagino tirada en su cama, tapada con la manta, tumbada de espalda y con las piernas abiertas. Pensando en mí, pensando en nosotros, echándome de menos. Imagino como se acaricia suavemente, los pezones, las piernas, sus labios.. Acelerando los movimientos poco a poco, mordiéndose los labios, como cuando le pones un dulce delante, ella que es tan golosa.. Poco a poco introduciéndose un dedo, y después dos, entrando en calor. Salgo al balcón a fumarme un cigarro, las 12;20 ya.. Qué hago? Miro el móvil, y veo una foto de una sábana levantada por sus piernas estiradas hacia el cuerpo, con la tele de fondo, y el cuarto oscuro. “ Veo que sigo sin fallar “ me digo a mí mismo. Qué hago? Me vuelvo a preguntar, auto engañándome, como si no supiera la respuesta ya. Me intento convencer de que en realidad no me apetece, que estoy bien con mi vida tal como la estoy viviendo ahora, que es verdad, pero no del todo. Estoy evadiendo el hecho de que me encantaba follar con ella, así sin más motivo, porque nos apetece. Debería? Déjate. Hay personas a las que les podría hacer daño, incluyéndola a ella, a mí. Pero entonces porque le estoy dando tantas vueltas.. Son las 12:30h y aún no he contestado. Pego la última calada al Segundo cigarro que me había encendido, y entro en el salón oscuro..

Chapter 7

Abro los ojos y la veo llena de mi.. Con una cara viciosa como las que solo se suelen ver en una película porno, de esas bestias. Con un dedo recoge lo que tenia en el labio inferior, se lo mete en la boca y chupa el dedo, aún mirándome fijamente. Solo pasan unos segundos, y la veo levantándose para ir al baño a limpiarse, y me quedo mirándole el culito al salir por la puerta de la habitación. Me tumbo hacia atrás, y evito los pensamientos que me vienen a la cabeza, remordimientos y dudas. Para que engañarme, lo había disfrutado, y lo había hecho porque quería. Era la primera vez que hacía algo así, dejándome llevar del todo por mis ganas, el deseo de devorarla, y mi instinto animal. Ese instinto que me hacía destrozarla sin parar, con ella gimiendo a gritos, casi llorando. En nuestra línea vamos.

Vuelve a la habitación y le digo – me voy pequeña –. A lo que me mira con cara de pena. – Quédate 5 minutos más almenos.. – me dice con los ojos clavados en los míos, sin apartar la mirada.

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